Analizan desafíos y participación del sector privado en lucha contra la corrupción en Honduras

Analizan desafíos y participación del sector privado en lucha contra la corrupción en Honduras

  • El foro fue realizado en San Pedro Sula y contó con la participación de Alice Shackelford, coordinadora residente de la ONU en Honduras, y Lina Velásquez, líder de Ética, Integridad y Anticorrupción de Bancolombia.

San Pedro Sula. Los desafíos y la participación del sector privado y gremios en la lucha contra la corrupción fueron analizados en un foro organizado por la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), capítulo de Transparencia Internacional en Honduras, en conjunto con el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) y la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC).

En el espacio, denominado “Retos, desafíos y recomendaciones en la lucha contra la corrupción”, participaron: Lina Velásquez, líder de Ética, Integridad y Anticorrupción de Bancolombia; Alice Shackelford, coordinadora residente de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Honduras; Eduardo Facussé, presidente de la CCIC; Mateo Yibrin, presidente del COHEP; y por ASJ, Carlos Hernández, director ejecutivo, y Kurt Ver Beek, miembro de la Junta Directiva.

Durante su intervención, Lina Velásquez hizo énfasis en que “el riesgo de corrupción no se puede eliminar”, pero que es necesario identificar las actividades que desde el sector privado pueden servir para favorecer el soborno.

Diversos sectores de la sociedad hondureña coinciden en que la corrupción, el irrespeto al Estado de derecho y la falta de integridad pública están pasando una enorme factura al país, mientras la lucha anticorrupción no presenta avances sustanciales, pero sí muchos retos que requieren el compromiso de toda la ciudadanía.

“Tenemos que entender que la corrupción afecta directamente los derechos humanos de cada hondureño, de cada hondureña. La corrupción es un tema de derechos humanos, hace que el niño y la niña no pueda ir a la escuela adecuada”, indicó Alice Shackelford, coordinadora residente de la ONU en Honduras y agregó que, “si seguimos con altos niveles de corrupción y con altos niveles de impunidad, el país no va a erradicar la pobreza, no va a disminuir la desigualdad y no va a luchar contra el cambio climático”.

En el foro se discutió también el papel de la comisión internacional contra la corrupción, para cuya instalación el gobierno de Honduras ha solicitado apoyo a Naciones Unidas y a la comunidad internacional, y las condiciones para que esta sea eficiente, así como las acciones adoptadas desde la institucionalidad contra el flagelo y la necesidad de fortalecer las mismas.

Al respecto, los panelistas coincidieron en que es necesario fortalecer la institucionalidad, que se garantice el respeto a la ley, se trabaje de forma articulada con los distintos sectores y que veamos resultados.

Además, los panelistas abordaron el proceso de elección de magistrados y magistradas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), una instancia fundamental para la lucha contra la corrupción e impunidad y emitieron recomendaciones para la clase política, diputados y diputadas del Congreso Nacional para garantizar una elección transparente y que responda a los intereses del país. 

Para Eduardo Facussé, la elección “representa la gran oportunidad que Honduras había estado esperando… Honduras está necesitada de este cambio positivo. Esta es la prueba de fuego que tenemos este año para hacer avanzar el tema de justicia y aunque todos estamos a favor de la CICIH, debemos aspirar a que nuestras propias instituciones empiecen a actuar, dar ejemplo y a aplicar la justicia en forma casi eficiente”.

Mientras que Mateo Yibrin indicó que “con la nueva Corte debemos ser exigentes desde un principio. Las Cortes anteriores han tenido dueños. Esta Corte no tiene dueño, no va a tener dueño… todos tenemos que ser exigentes, desde el primer día manden una línea clara para servirle al pueblo hondureño con justicia” y agregó que el COHEP va a respetar el proceso de elección con los más altos estándares y valores éticos.

El espacio permitió destacar el rol del sector privado del país como actor clave en la lucha contra la corrupción e impunidad, e intercambiar opiniones sobre las iniciativas impulsadas desde la empresa privada y diferentes gremios. Sobre el tema, los panelistas coincidieron en que la corrupción es una de las principales limitantes que tiene el país para tener un desarrollo socioeconómico decente y que la mejor lucha contra la corrupción es la reducción de pobreza y desigualdad.

“La lucha contra la corrupción debe unirnos a todos, tenemos que articularnos, a la sociedad civil, sector privado y comunidad internacional”, apuntó Carlos Hernández, director ejecutivo de ASJ.

En 2021, Honduras fue uno de los países que experimentaron una caída significativa desde la última década en el Índice de Percepción de Corrupción (IPC) de Transparencia Internacional.

El país obtuvo en ese año 23 puntos, la puntuación más baja desde 2012, y se ubicó en la posición 157 de 180 países y territorios evaluados en una escala de cero (muy corruptos) a 100 (muy limpios),

Los resultados del IPC 2022 serán publicados por Transparencia Internacional y ASJ, como capítulo local, el 31 de enero próximo.

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