Tegucigalpa. En mayo de 2019, el programa de Rescate de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) conoció a través de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y la Agencia Técnica de investigación Criminal (ATIC) tres denuncias de abuso sexual que referían a un sospechoso con un tatuaje en una de sus piernas y atacaba a sus víctimas en un predio solitario de la colonia San Miguel de la capital hondureña.
Con dichos reportes como punto de partida, la ASJ realizó un análisis de otras denuncias y logró identificar siete casos en los que coincidía el modus operandi del agresor. Luego, se conformó un equipo de trabajo entre agentes de investigación y fiscales de la Niñez del Ministerio Público para dinamizar y llevar a cabo la investigación.
Al construir el perfil del sospechoso, los investigadores determinaron que se trataba de un violador serial que actuaba bajo la misma dinámica y lugar, por lo que, una vez coordinada la planificación estratégica de la indagación, se asignaron tareas específicas de búsquedas de cámaras de vigilancia privada, vigilancias estacionarias y cámaras del Sistema Nacional de Emergencia 911, con el objetivo de identificar al agresor.
Dicho proceso tuvo una duración de cuatro semanas aproximadamente, tiempo durante el cual se efectuaron vigilancias permanentes en la zona de los hechos. Finalmente, el 6 de junio de 2019, mediante las vigilancias estacionarias, se logró dar captura al sospechoso.
De inmediato se precedió a realizar el reconocimiento fotográfico con las víctimas, en el cual seis de ellas señalaron al detenido como la persona que abusó sexualmente de ellas. El agresor fue identificado como Luis Gustavo Soto Castillo, de 29 años de edad.
Aunque existían siete denuncias contra Soto, solo fue procesado por seis, ya que una de las víctimas dejó el país y no fue posible obtener su declaración. Las edades de las víctimas oscilaban entre los 11 y 23 años, tres eran menores de edad.
Soto ha sido condenado por tres de los casos donde las víctimas eran adultas. Sumando las sentencias permanecerá en prisión 19 años; además, tiene pendiente otro juicio en Fiscalía Especial de Protección a la Mujer y tres procesos penales en la Fiscalía de la Niñez.
El programa Rescate de la ASJ lleva más de una década apoyando psicológicamente a niñas y niños víctimas de crímenes sexuales y sus familiares, trabajando el proceso terapéutico enfocado en la superación del trauma, con el objetivo de ayudar a entender, integrar y resolver aquellas experiencias que afectan a su desarrollo, a sus pautas de interacción con el entorno y a su seguridad.
Bajo su visión como cristianos valientes, la ASJ, a través de su programa Rescate, trabaja al lado de las autoridades encargadas de hacer justicia en casos de abuso sexual infantil y proporciona acompañamiento a las víctimas y a sus familiares para que sigan con el proceso: investigativo, legal y psicológico.
La atención psicológica brindada a las víctimas con grupos de auto-apoyo les ayuda a fortalecer y superar sus experiencias traumáticas y que, a su vez, puedan continuar con sus metas establecidas y proyectos de vida.
Es importante mencionar que la terapia grupal facilita a la víctima compartir su experiencia con otras víctimas, aprendiendo y descubriendo nuevas formas de superar obstáculos y limitaciones y así poder hacer frente a su historia de abuso sexual.


