- Puede unirse a un grupo de padres, madres de familia y ciudadanía en general que da seguimiento a una escuela para informar si los niños y niñas están recibiendo clases presenciales.
Tegucigalpa. Los hondureños y hondureñas pueden ser garantes de una educación de calidad para nuestros niños, niñas y jóvenes a través de la veeduría que promueve la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) para contabilizar el número de días clase y merienda escolar que reciben los estudiantes de centros educativos públicos este año.
Realizar este seguimiento y ser parte de él es importante porque, según investigaciones, el factor económico es la primera causa de deserción por lo que, si en el centro educativo se entrega la merienda escolar, todos aquellos niños cuyos hogares están en extrema pobreza acudirán a clases motivados por dicho incentivo.
Por otro lado, la alimentación aumenta las posibilidades de aprendizaje, ya que produce la energía que el cerebro necesita para mantenerse activo y en las condiciones más óptimas; sin embargo, en 2022 únicamente se dieron 97 días de clases presenciales (de los 200 que establece la ley), lo que significa que el año pasado se cumplió con el derecho a la educación a los niños en menos de 50 % y no hay un dato oficial sobre la entrega de merienda en dicho período.
¿Cómo puede unirse para contabilizar los días que se da de clases presenciales y merienda?
- Identifique un centro educativo público (al que asiste su hijo, un conocido/vecino, familiar, etc.)
- Registre en este enlace (https://asjhonduras.com/AulasAbiertas/), de manera periódica, si el centro educativo escogido dio clases y merienda.
- Envíe la información (dar enviar al completar la ficha digital)
Si tiene consultas o dudas sobre este proceso de veeduría, puede comunicarse a: veedores@asjhonduras.com.

Se estima que cada día de clase, 491 niños, niñas y jóvenes abandonan el sistema educativo. La situación se agudizó durante la pandemia de covid-19, con el cierre de los centros escolares, pues la metodología de educación virtual aumentó la cantidad de estudiantes excluidos cuyas familias no podían costear su acceso a Internet.


