- Joy Olson y Eric L. Olson analizan la desesperanza y corrupción como factores impulsores de la migración desde Honduras, El Salvador y Guatemala.
- La perspectiva de desesperanza puede cambiarse, señalan.
Tegucigalpa. Factores que tradicionalmente no son considerados como conductores de la migración ilegal son analizados por Joy Olson y Eric L. Olson en el estudio “Desesperanza y corrupción, los impulsores ignorados de la migración desde el Triángulo Norte de Centroamérica”.
El estudio reseña diversos informes sobre la migración y sus causas, datos de organizaciones internacionales e independientes y encuestas realizadas a migrantes. Además, profundiza en el efecto negativo de la corrupción sobre la vida de los ciudadanos, principalmente los más vulnerables.
El documento expone que la débil gobernanza y corrupción como desafíos importantes que afectan la confianza de la ciudadanía en los gobiernos y llevan a muchas personas a buscar mejores oportunidades de vida.
Además, repasar la compleja red de factores considerados tradicionalmente como impulsores de la migración, que incluyen: pobreza, violencia y desastres naturales, así como factores de atracción entre los que destacan: oportunidades económicas, movilidad ascendente, protección y reagrupación familiar.
Los autores plantean la hipótesis de que el fracaso institucional, impulsado en gran parte por la corrupción, provoca una sensación de desesperanza entre los centroamericanos e impulsa su decisión de migrar.
“Entrevistas con migrantes en tránsito sugirieron que más allá de cualquier individuo o combinación de factores, supone una profunda falta de esperanza de que la situación en su país de origen mejore”, la cual los lleva a emigrar, indican.
Si bien se abordan otros aspectos como el respeto a los derechos humanos, gobernabilidad, alto nivel de impunidad y bajas expectativas de justicia que la mayoría puede esperar de sus gobiernos y sistemas judiciales, se explora también su vínculo con la corrupción.
Los autores plantean que la corrupción endémica en Centroamérica, y la destrucción de mecanismos para controlarla, socavan la confianza de la gente en los gobiernos y contribuyen a la falta de esperanza de que sus vidas mejorarán.
Es posible cambiar la perspectiva de desesperanza
Sin embargo, “abordar la débil gobernanza y la corrupción, ayuda a crear un contexto nacional en el que las personas pueden ver el futuro en su propio país”, apunta el documento.
Añade que, “si los ciudadanos de Centroamérica creen que la buena gobernanza y la lucha contra la corrupción como medidas que pueden tener éxito y ver los resultados de tales esfuerzos reflejados en la mejora de la salud, la educación, acceso a la educación y la justicia, podría mejorar su sentido de esperanza para el futuro, disminuyendo así un factor de empuje subyacente”.
Por ello, plantean que se debe hacer más para abordar la corrupción gubernamental en la región y conocer la relación de la desesperanza con la migración.
En ese sentido, la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) trabaja mediante investigaciones, evaluaciones, asesoría técnica y acompañamiento a las instituciones para su fortalecimiento, para que finalmente se traduzca en servicios de calidad para los hondureños.
Instituciones fortalecidas pueden responder mejor a las necesidades de los ciudadanos. Mediante procesos apegados a normativas y buenas prácticas, los recursos pueden ser utilizados de forma eficiente en favor de los más vulnerables.
Sobre los autores

Joy Olson fue directora ejecutiva de la Oficina de Washington en América Latina y el Grupo de Trabajo de América Latina. Durante casi 25 años, dirigió organizaciones sin fines de lucro, incluyendo la Oficina de Washington para América Latina y el Grupo de Trabajo de América Latina, con énfasis en derechos humanos y promoción de políticas públicas en las Américas.
Eric L. Olson es miembro del equipo de Liderazgo Interino, director de Políticas e Iniciativas Estratégicas de Seattle International Foundation (SIF). También es asesor en políticas estratégicas en estado de derecho y la buena gobernanza, migración y desplazamiento forzados, equidad y fortalecimiento de la sociedad civil.


