Gracias a su energía, actitud positiva y deseo de ayudar a su comunidad, María Francisca Velázquez Ochoa, de 90 años, se ha convertido en una pieza fundamental en las actividades de veeduría social que realiza la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) en una de las colonias con mayor incidencia de violencia y pobreza en Tegucigalpa.
Velázquez es una mujer llena de vigor y fortaleza, cualidades que utiliza para brindar un servicio a su comunidad motivada por el deseo de ver cambios no solo a favor de los jóvenes sino para todas las personas que habitan en dicho sector.
“Doña Paquita”, como popularmente la conocen, asistió por primera vez a una de las reuniones organizadas por ASJ hace tres años, gracias a la invitación de una de sus hijas. Su constante concurrencia ha hecho que actualmente ella sea inspiración para las demás personas que forman parte de las actividades comunitarias.
“Siempre me invitan acá, ellos dicen ´nunca me dejen a mi viejita, tráiganla, es un ejemplo para nosotros´”, aseguró Francisca.
Sus consejos son indispensables para los colaboradores del programa; además, reconoce que todas las generaciones tienen el mismo valor para generar cambios en su entorno. “Yo vengo a darle consejo a los jóvenes, pero además también se los puedo dar a los adultos o a las personas de mi edad”, sostuvo.
Su generosidad y compromiso se perciben en cada una de sus acciones. El espíritu solidario de doña Paquita es reconocido en su comunidad. “Yo les pregunto: ¿se va a cruzar la calle?, ¿sí?… vámonos juntos. Nunca los dejo atrás”, contó.
Además, no solo ayuda a las personas a cruzarse la calle, si no que hace todo lo que está dentro de sus capacidades para apoyar a sus vecinos. “A pesar de mis años, si puedo hacer un favor yo lo hago, independientemente a quién sea”, agregó.
Por otra parte, cumple la labor de invitar a las demás personas para que asistan a las reuniones, ya que ella va acompañada por miembros de su familia e intenta que más miembros de la comunidad se sumen a las iniciativas de ASJ. “Mi hija y todas mis nietas vienen cuando hay buenas reuniones, venimos todas e invitamos a los vecinos a que vengan, que nos acompañen”, comentó doña Paquita.

“Cero excusas, ¡vamos, no se queden atrás!”.
Doña Paquita
Siguiendo con sus consejos, recalca la importancia de mantenerse saludable y eso lo consigue realizando actividades que sean sanas para la mente y el cuerpo. “Sii quieren llegar a mi edad, agarren consejos, tomen agua, hagan ejercicio para que lleguen a mi edad sanamente, ya que yo no padezco de nada en mi cuerpo, soy sana”, apuntó.
Concluyó, enviando un importante mensaje a la población: “El consejo que yo doy es, primero, que busquen de Dios y que asistan a las actividades que se nos invitan porque es muy bueno escuchar palabras buenas para salir adelante y nunca quedarse atrás”.


