- Él y sus compañeros de trabajo compraron útiles escolares para que sus alumnos pudieran seguir estudiando
En Honduras, ser maestro va más allá de realizar un trabajo remunerado; es una labor social por el presente y el futuro del país. Esto lo ha comprendido Aarón Palma, quien a sus 29 años trabaja arduamente porque sus alumnos no abandonen la escuela y luchen por sus sueños hasta convertirlos en realidad.
Desde niño supo que quería cambiar vidas a través de su trabajo, pues en su infancia hubo maestros que lo inspiraron a convertirse en un docente de 100%, ya que para él “bajo nuestras manos está crear niños, jóvenes que tengan un pensamiento propio, crítico de su entorno…”, puesto que, desde su punto de vista, son admirables esas personas que no dejan de luchar a pesar de las adversidades y que son comprometidas con lo que hacen.

Cada día, el maestro Palma, llega con mucho entusiasmo al Centro Educativo Club Rotario Sur, ubicado en Comayagüela, donde ha desempeñado su labor desde hace más de una década.
Para este docente hondureño, su trabajo es maravilloso y ver sonreír a sus alumnos es una recompensa, ya que durante sus años como docente ha visto muchos casos difíciles, puesto que en el sistema público lo que predominan son las carencias económicas que enfrentan los educandos.
Es por ello que, para él, “dejar huella en ellos (estudiantes) es algo bonito. Ver esa sonrisa, esa motivación, ver como triunfan y marcan la diferencia en nuestra sociedad”.
Durante la pandemia, enfrentó uno de los momentos más difíciles de su carrera, debido a la modalidad virtual y porque más del 50 por ciento de los alumnos del Club Rotario carecían de herramientas (celulares, computadoras etc.) para recibir clases y tampoco tenían útiles escolares.
Por lo que, junto a otros compañeros utilizaron su propio salario para comprar útiles y se movilizaron a las casas de esos alumnos para hacerles llegar el pan del saber y así garantizar que continuaran sus estudios: “Para nosotros no fue un gasto, más bien fue satisfactorio trabajar y cubrir nuestra matrícula”, indica el maestro Palma.

En ese sentido, y para mejorar el acceso a la educación, este docente hondureño pide a las autoridades brindar a los centros educativos públicos, todo el material didáctico para que la educación de los alumnos y alumnas sea más eficiente y mejorar la infraestructura “que sea un ambiente agradable, donde nuestros alumnos se sientan alegres, cómodos, que no les haga falta ninguna silla”, mencionó.
Vale mencionar que el Centro Educativo Club Rotario Sur 2, ha garantizado clases presenciales y virtuales a todos sus alumnos, destacando que, en 2021, pese a la pandemia, mantuvo sus aulas abiertas y con cero casos de coronavirus.


