Ocotepeque, un ejemplo de dedicación y esfuerzo compartido para asegurar la educación de calidad en casa

Ocotepeque, un ejemplo de dedicación y esfuerzo compartido para asegurar la educación de calidad en casa

Históricamente, el sistema educativo de Honduras ha enfrentado muchos retos para poder brindar educación de calidad a la niñez y juventud del país. Datos revelados recientemente por la plataforma ciudadana Transformemos Honduras indican que 1.2 millones de niños no están matriculados en la escuela y la pandemia de COVID-19 tiene en riesgo de abandono escolar entre 300 y 700 mil niños y jóvenes.

La educación prebásica, básica y media sigue siendo muy débil en cuanto a alcance, situación que se agudizó a causa de la emergencia sanitaria para las familias de hogares con bajos ingresos y de áreas rurales, que no cuentan con recursos para acceder a material escolar, uniformes y mucho menos Internet. Sin embargo, en el departamento de Ocotepeque, en la zona occidental de Honduras, padres y madres, maestros, sociedad civil y autoridades de la Dirección Departamental de Educación unieron esfuerzos para aumentar el número de niños matriculados, aun en medio de la crisis.

En marzo de 2020, Ocotepeque reportó 30,659 estudiantes matriculados, según datos del Sistema de Administración de Centros Educativos (SACE); para el mes de agosto, este número aumentó a 31,449 niños y jóvenes matriculados de forma consolidada.

El incremento de 790 niños en cinco meses fue posible con la ejecución de acciones puntuales, planes de mejora y estrategias enfocadas en alcanzar metas de cobertura, acceso y calidad educativa, además de contar con la participación activa de las organizaciones locales.

Con la suscripción de un convenio en el mes de febrero entre la Secretaría de Educación y la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), el cual incluía seis direcciones departamentales del occidente del país y La Paz en la zona central, se firma con cada dirección una carta de entendimiento para la elaboración de planes de mejora en tres ejes: Compras y contrataciones, Recursos Humanos y Gestión por Resultados, para los cuales el capítulo de Transparencia Internacional verifica el cumplimiento de normativas y buenas prácticas mediante la evaluación de indicadores.

Los indicadores evaluados se vinculan con: el monitoreo de 200 días clase, aumento en la matrícula escolar, rendimiento académico y proceso de selección docente, temas que durante años la ASJ junto a otras organizaciones y plataformas de sociedad civil han colocado en la agenda nacional.

Tomando como insumo el Plan Estratégico Institucional (PEI) de la Secretaría de Educación, las direcciones departamentales de educación, incluyendo la de Ocotepeque, elaboraron sus planes de mejora, cuya implementación está siendo monitoreada por la ASJ.

“En Ocotepeque y otros tres departamentos, estos planes de mejora están siendo implementados en el marco del convenio con la Secretaría de Educación y con el acompañamiento y asistencia técnica de la ASJ, así se da seguimiento a temas como cobertura, disminución de niveles de deserción escolar y aumento de matrícula”, explicó Anajansi Alvarado, oficial de Programa de la Dirección de Educación de ASJ.

A razón del cierre de los centros educativos, en cada departamento se analizaron los requerimientos y formas efectivas de alcanzar las metas y cómo garantizar la cobertura y asegurar a los niños el acceso a la educación a través de radio, televisión o cartilla, aplicando el plan estratégico central.

Para cumplir con los objetivos trazados, la Dirección Departamental de Educación de Ocotepeque puso en marcha un plan, que resultó exitoso gracias a la participación de diversos sectores.

Una de las primeras tareas fue realizar convenios locales con la radio y la televisión, y de esta manera llegar a los niños que no cuentan con Internet en su casa llevando información gratuita a los hogares, especialmente a los más vulnerables.

Linda Elena Flores, Coordinadora de la Unidad de Infotecnología e Informática de dicha dirección departamental, recordó que “los directores y docencia de los centros educativos no pararon y aún en medio de la pandemia, buscamos soluciones para poder llevar la educación en casa”.

Por su parte, Mauro Hernández, director departamental, destacó la solidaridad y nobleza de los ocotepequences para contribuir en el fortalecimiento de los mecanismos de aprendizaje y de participación comunitaria.

“En Ocotepeque hay un grupo de cinco niños que viven en la montaña y no cuentan con acceso a energía eléctrica, televisión, radio o Internet. Ellos bajan la montaña hasta la única pulpería en la zona para poder recibir su educación, ya que la señora encargada de su negocio a la hora de la clase les enciende el televisor y los atiende”, mencionó Hernández.

El funcionario afirmó que la solidaridad no solo se manifiesta en los miembros de las comunidades, sino también por parte de los docentes. “Los profesores, de su salario, llenan bolsas con alimentos y los dejan en las casas de los niños que más lo necesitan, aprovechan el espacio para presentarles las cartillas con las asignaciones y, además, entregar el alimento”.

Otro elemento fundamental en el fortalecimiento de la educación en Ocotepeque ha sido el compromiso de los padres, su participación activa en el desarrollo y formación de los estudiantes y su proceso de aprendizaje.

“He estado muy pendiente, apoyando y trabajando con mi hijo, realizando cada una de las actividades que se le han asignado. Mi interés es que mi hijo aprenda más día a día, ya que la docente utiliza diferentes métodos para facilitar el aprendizaje de mi hijo, utilizando diferentes medios para hacer llegar el trabajo a casa y siempre estaré apoyando a mi hijo en realizar su trabajo de la mejor manera y valoro el trabajo que los docentes desempeñan con nuestros niños en el salón de clases”, expresó Saray Pérez Mejía, madre de familia.

Ocotepeque siempre se ha caracterizado por tener los mejores resultados en educación, según los indicadores de eficiencia como el Informe Nacional de Desempeño Académico, presentado en 2017 por la Secretaría de Educación con apoyo técnico del Proyecto Mejorando el Impacto al Desempeño Estudiantil de Honduras (MIDEH), el cual concluyó que los departamentos occidentales de Copán y Ocotepeque han sido siempre los departamentos cuyos estudiantes muestran los mayores niveles de aprendizaje.

Edwin Moya, Director de Educación de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), señaló que “el departamento de Ocotepeque ha mantenido el primer o segundo lugar en las evaluaciones de rendimiento académico de estudiantes, eso muestra un trabajo consistente de directivos y docentes, especialmente refleja el trabajo del equipo de su dirección departamental”.

Además, Moya consideró que para la buena gestión educativa es fundamental la toma de decisiones al margen de intereses políticos o particulares, que de manera objetiva permita favorecer la buena educación para los niños y jóvenes del país.

“Es importante la selección de profesionales que de manera estable y sin injerencia política se dediquen a gestionar la educación de la niñez, para obtener resultados efectivos como los reflejados en Ocotepeque”, declaró.

La educación es un derecho inalienable e imprescriptible, como lo establece el artículo 171 de la Constitución de la República de Honduras: “La educación impartida oficialmente será gratuita y la básica será, además, obligatoria y totalmente costeada por el Estado. El Estado establecerá los mecanismos de compulsión para hacer efectiva esta disposición”.

Es fundamental que el Estado de Honduras cumpla con la función básica para la conservación de la cultura educativa de calidad en todas sus expresiones, además de dotar de conocimientos especiales al gremio docente, fortaleciendo sus capacidades intelectuales, técnicas y científicas.

“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”.
Nelson Mandela.

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