La educación de 1.7 millones de niños matriculados en el sistema público también debe ser prioridad durante la pandemia de COVID-19

La educación de 1.7 millones de niños matriculados en el sistema público también debe ser prioridad durante la pandemia de COVID-19

Desde mediados de marzo, Honduras ha recibido más de 400 mil vacunas contra COVID-19, las cuales han permitido inmunizar a personal de salud público y privado, adultos mayores de 60 años concentrados en centros de cuidado y sus cuidadores, adultos mayores de 75 años con o sin comorbilidades, pacientes renales que reciben diálisis, periodistas y algunos trabajadores esenciales de servicios básicos.

En los próximos dos meses se espera que lleguen al país otras 400 mil vacunas contra COVID-19. Estas deben ser destinadas a los próximos grupos de población ya definidos por la planificación del Programa Ampliado de Inmunización (PAI), incluyendo a los grupos primordiales para la reactivación del país.

La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) hace un llamado al Poder Ejecutivo -particularmente a las autoridades de la Secretaría de Salud y Secretaría de Educación- para que se incluya en el próximo proceso de vacunación a todo el personal docente a nivel nacional y así comenzar el regreso gradual a la educación presencial, considerando que:

1.      El regreso a la educación presencial es indispensable para asegurar que los niños y niñas continúen aprendiendo y para seguir avanzando hacia un sistema educativo más incluyente. Datos recientes muestran que actualmente el 60% de niños matriculados están excluidos de las clases virtuales. Además, encuestas realizadas a nivel nacional por la ASJ indican que 52% de padres y madre creen que su hijo o hija ha aprendido poco o nada durante la pandemia, mientras 65% de ellos estaría dispuesto a enviar a su hijo o hija algunos días y en grupos pequeños a recibir clases presenciales.

2.      En Honduras ya había cerca de un millón de niños fuera del sistema educativo. Esto ha empeorado durante la pandemia por la suspensión de clases presenciales, excluyendo a 1.2 millones del sistema educativo.

3.      Datos recolectados por la ASJ muestran que en hogares donde no todos los hijos en edad escolar se encuentran matriculados, 73% de los padres y madres consultadas explicó que se debe a falta de dinero para pagar Internet y 46% por falta de aparatos electrónicos.

4.      Bajo estas condiciones, es urgente que se empiecen a tomar acciones para volver a una educación presencial, a la vez que se garantice la seguridad de los docentes y estudiantes.

Por lo anterior, exigimos que el próximo grupo priorizado, como personal esencial para el funcionamiento del Estado, sea todo el personal docente a nivel nacional. La educación de calidad debe ser una prioridad, para corregir las desigualdades acumuladas para la niñez y la juventud hondureña. Solo así se puede garantizar inclusión, equidad y oportunidades para todos, principalmente para los más vulnerables.

Tegucigalpa, M.D.C.; 26 de mayo de 2021

Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ)

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