Transparencia por Colombia comparte con industriales experiencias contra corrupción

  • El capítulo colombiano de Transparencia Internacional desarrolla la campaña “Que no te roben la voz”.
  • Lucha anticorrupción también requiere corresponsabilidad del sector privado: Lina Escobar, coordinadora de Programas Ética e Integridad Corporativa.

Tegucigalpa. Para combatir la corrupción, es necesario incentivar la cultura de denuncia en todos los niveles y sectores de la sociedad. Esta es una de las premisas bajo las cuales trabaja actualmente Transparencia por Colombia, el capítulo colombiano de Transparencia Internacional (TI).

Para compartir con la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) y la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) las experiencias de los proyectos implementados en el país sudamericano, arribó a Honduras Lina Escobar, coordinadora de Programas Ética e Integridad Corporativa de Transparencia por Colombia.

Escobar es especialista en Gobierno y Relaciones Internacionales, así como en la construcción de procesos y normativas anticorrupción con el sector empresarial.

A criterio de la experta, casos de corrupción como Odebrecht – empresa brasileña cuyos ejecutivos pagaron sobornos a funcionarios en al menos 12 países – “nos hicieron un llamado fuerte de atención en que hay que incentivar la denuncia y la sanción cuando esos hechos de corrupción ocurren en el sector privado”.

Con campañas como “Que no te roben la voz” o Gabinete Transparente, Transparencia por Colombia busca incentivar la denuncia a través de los canales que ha puesto a disposición la organización, similares a los abiertos en Honduras por el Centro de Asistencia Legal Anticorrupción (ALAC) de la ASJ.

“Hacemos un llamado a que exista corresponsabilidad, que el empresario sea consciente y tome las medidas pertinentes para decir: yo no me presto ni tolero un hecho de corrupción o mala práctica”, señaló Escobar.

En ese sentido, insistió en que es fundamental tomar acciones en la gestión empresarial que hagan que los mecanismos y políticas ancladas en los sistemas de integridad no queden en un papel y que establezcan todas las medidas y acciones pertinentes. “Es aquí donde juegan un papel muy importante los comités de ética, pues son los encargados que estos temas se arraiguen al interior de las corporaciones”, agregó.

Convicción

Para que la administración apunte a la transparencia, es necesario identificar y hacer gestión de riesgo de corrupción. Saber que existen vulnerabilidades y que tomen medidas pertinentes para mitigarlas, permitiendo llevar buenas prácticas en temas de gobierno corporativo y autorregulación.

“Es un tema de convicción. Si en las gerencias y juntas directivas a nivel empresarial no se mueven estos temas, estos nunca se van a adoptar. Debe ser un tema estratégico, anclado a la estrategia empresarial porque las empresas no son sostenibles ni competitivas si no son transparentes”, destacó la experta.

Por ello, la política empresarial debe ser clara – explicó – para que no se tomen decisiones discrecionales, de manera que cumplan con principios de transparencia y entrega de información clara, veraz y oportuna a los agentes con los que se relacionan, promoviendo ejercicios de control social.

Sector privado y partidos políticos

Transparencia por Colombia también promueve la transparencia del sector privado en el financiamiento a partidos políticos, a manera de “fijar reglas claras de participación en la política que correspondan a una normativa clara y que en realidad se dé porque se sienten representados por ese líder o partido político y no por favorecer intereses particulares que van en detrimento de la consecución de los objetivos empresariales”.

En general, detalló Escobar, prevalece el interés particular o económico sobre el general. “Si financio a este partido o a este político porque hay una tajada o interés de por medio que va en detrimento del interés general y ahí hay un hecho de corrupción”.

Y añadió que “a las empresas en Colombia – y es un tema general en toda Latinoamérica – les da miedo aceptar primero que puede haber malas prácticas y hechos de corrupción a su interior, pero les da miedo expresarlo porque le temen a la manera en que se puede sancionar a esos individuos que hayan caído en hechos de corrupción”.

Despedir a los empleados que han cometido estos hechos, indicó, no es la única forma de atacar la corrupción desde el sector privado. “Hay más allá y con ALAC le estamos diciendo a las empresas que cuentan con una organización totalmente externa que les puede dar soporte para que documenten ese hecho de corrupción o esa mala práctica y que somos ese puente entre ellas y los organismos de vigilancia y contraloría”.

Actualmente, ALAC de ASJ trabaja en conjunto con la ANDI y Transparencia Colombia en la construcción de un Código de Ética con los industriales.

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