Por recomendación de la sociedad civil, autoridades corrigen irregularidades del hospital de La Paz

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Por recomendación de la sociedad civil, autoridades corrigen irregularidades del hospital de La Paz

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El informe de una auditoria social, que a finales del año pasado realizó Transformemos Honduras (TH) en el Hospital Roberto Suazo Córdova, ubicado en la ciudad de La Paz, a 85 kilómetros al oeste de Tegucigalpa, indica que este centro asistencial presenta debilidades de control en el almacenamiento y distribución de medicinas, deficiencias en el manejo de los desechos sólidos, mala administración de los fondos recuperados e inseguridad interna, entre otros problemas.

Transformemos Honduras es una coalición de organizaciones de la sociedad civil, incluida la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), capítulo hondureño de Transparencia Internacional, organismo que en octubre de 2014 firmó con el Estado de Honduras un convenio de cooperación con el fin de transparentar los sistemas de salud, educación y seguridad, entre otros.

En el marco de ese convenio TH realizó la auditoría en cuyo informe deja plasmado que el inventario de este hospital carece de supervisión y observación permanente y que “se entregan medicamentos a través recetas de pasillo a empleados, amigos y parientes”. En tal sentido, el coordinador de investigaciones de la ASJ, Lester Ramírez, explicó que los médicos y enfermeras emiten recetas a personas que no entran a consulta, pero que se llevan la medicina sin pagar la tasa establecida por ese servicio.

Para él, la dirección debe corregir la situación,“pero tradicionalmente, como son del mismo gremio y un hospital pequeño y donde todos se conocen, prefieren mantener la fiesta en paz”, sostuvo Ramírez, tras destacar la importancia la auditoria social para controlar ese tipo de arreglos ilegales.

Para realizar la auditoría TH contó con participación de la Red de Comisiones Ciudadanas de Transparencia de los municipios de La Paz, Cane, Tutule, Ajuterique y Lejamani, que son los lugares de procedencia la mayoría de pacientes. El centro asistencial tiene capacidad de albergar a 77 personas internas y de atender diariamente un promedio de 120 consultas externas y maneja un presupuesto anual de 100 millones de lempiras que le asigna la Secretaría de Salud Pública.

El hospital es dirigido por Gunther Torres y cuenta con apoyo de un consejo consultivo y el comité de compras, integrados por servidores públicos y maneja la partida de fondos recuperados por las atenciones que presta (consulta externa, hospitalizaciones, exámenes, etc.), pero la falta de control no le permite a administración a la administración explicar con claridad el destino que han tenido estos recursos.

Ramírez explicó que a pesar de estas debilidades, en la evaluación de gestión por resultados practicada a los 26 hospitales que conforman la red sanitaria pública, en el primer trimestre de este año, el hospital Suazo Córdova ocupó el cuarto lugar, una posición que según él es bastante privilegiada.

Los hallazgos

La auditoría finalizó en diciembre de 2014 y según Ramírez descubrieron 47 irregularidades, que para marzo de 2015 las autoridades del hospital ya habían corregido 27. Sin embargo, sostuvo que todavía quedan pendientes de resolver 20, que son responsabilidad directa de la Secretaría de Salud. El informe de TH evalúa la transparencia y rendición de cuentas, control del recurso humano, seguridad, medicamentos, manejo de los desechos sólidos y la atención que brindan a los pacientes.

Gestión por resultados

El informe señala que bajo este parámetro los auditores sociales encontraron que el hospital cumple con el plan operativo anual (POA). No obstante, parte del presupuesto asignado al 2014 tuvo que utilizarse para el pago de las deudas contraídas el año anterior. La situación los obligó a comprar la alimentación con los ingresos del fondo recuperado, dinero que cobran los centros asistenciales del país, por concepto consultas, hospitalizaciones y exámenes clínicos.

Asimismo, delata que La Unidad de Planeamiento y Evaluación de la Secretaría de Salud no acompañó a las autoridades del hospital en la implementación del POA y que no hubo monitoreo ni evaluación de las Redes Integradas de Servicios de Salud.

Tampoco le brindaron asistencia técnica en la implementación del Plan de Mejora, responsabilidad directa de la Unidad de Mejora Continua de la Calidad.

Hasta hoy la Secretaría de Salud no ha manifestado los motivos que tuvo para incumplir sus compromisos y TH está “´pendiente conocer respuesta de SESAL a nivel central” indica el informe.

Transparencia y rendición de cuentas

Al inspeccionar este tema, TH encontró que el departamento de estadística y la administración del hospital se inhiben de informarle a la población sobre los cobros que realizan y el destino que tienen los fondos recuperados. Es decir, no hay evidencia de que se hayan practicado arqueos o auditorías, ni documentación que respalde inversiones o registros bancarios.

El documento señala que después de la auditoría el departamento de contabilidad asumió la responsabilidad de “llevar el registro diario y mensual de estos recursos, manejarlos transparentemente, depositarlos en una cuenta bancaria e informar de su utilización.

En términos de comunicación y divulgación no existía rotulación que informara a los pacientes sobre su derecho a una atención de calidad ni señalización del buzón de quejas, y pesar de las múltiples denuncias por maltrato y ofensas de médicos y otros empleados en contra de la población beneficiaria, no habían formularios para la presentación de quejas.

El informe también señala que existen denuncias por cobros indebidos a los pacientes. TH hizo las recomendaciones para que las autoridades procedieran a ejecutar los correctivos. Y“fíjese que el listados de los servicios fueron colocados en áreas estratégicas con el monto a pagar y ahora hay rótulos para informarles a la gente el destino de los fondos recuperados”, expresó Ramírez. Afirmó que también colocaron rótulos informando sobre el derecho de los pacientes, buzones para la recepción de quejas y sugerencias y murales de rendición de cuentas.

Recurso humano

Al inspeccionar el recurso humano, la auditoría social encontró que enfermeras y médicos incluidos en la planilla de este hospital prestan sus servicios en centros de salud de la zona, una situación que para el jefe de investigaciones de ASJ sucede por la informalidad de un sistema que al final ocasiona un desorden y que impide que las autoridades conozcan dónde están laborando sus empleados.
Para él, esta es una situación que debería ser corregida por la Secretaría de Salud, pero sigue pendiente de resolver. Otro de los hallazgos es que el reloj digital instalado para el control de la jornada LABORAL no estaba funcionando adecuadamente, pero esa situación si fue corregida por la dirección del hospital, una vez que TH hizo la recomendación.

Sin embargo el informe también subraya algunas acciones positivas. Asegura que hubo transparencia en el nombramiento del nuevo personal, al someter a concurso las plazas disponibles y que por primera vez hubo participación de la sociedad civil en los procesos de compra y distribución de medicamentos. La gerencia del hospital también ejerció su autoridad para exigir comportamiento adecuado del personal. “Por mala praxis se despidió a un ginecólogo y un ortopeda, y por denuncias de malos tratos a una enfermera que estaba por contrato y que era pagada por la Municipalidad”, revela el documento.

Seguridad y vigilancia

Entre las revelaciones del informe se detalla que en este hospital solo hay un vigilante en el portón principal, que las personas y vehículos ingresan sin registro alguno y que existen denuncias de hurto de alimentos y jeringas. Que el personal de seguridad no ha sido capacitado ni dotado del equipo requerido para haber bien su trabajo y que las instalaciones carecen de señalización de evacuación en casos de emergencia.

El documento puntea que después de las recomendaciones, la seguridad fue mejorada y que ahora cuentan con cámaras instaladas en lugares estratégicos, implementaron la revisión de vehículos y el personal fue dotado de los carnets de identificación. “Se revisan bolsos y vehículos de los empleados para evitar la extracción de medicamentos y materiales del hospital”, relata el informe.

De igual manera, elaboraron un plan de contingencias y con el apoyo del cuerpo de bomberos señalizaron las rutas de evacuación. Indica que las autoridades trabajan en un plan de capacitación para el personal de seguridad.

Manejo de los desechos solidos

En este rubro encontraron bolsas de basura sin etiquetar, recipientes no apropiados, bodega de almacenamiento intermedio sin señalización, iluminación y suficiente ventilación.
Tampoco existe una ruta crítica para el traslado interno de los desechos comunes y peligrosos, mientras que la empresa contratada incumple los requisitos establecidos para el manejo de la basura que se genera en el establecimiento.

Igualmente, el personal médico y administrativo carece de capacitación sobre el manejo de los desechos hospitalarios y las personas que los manipulan solo han sido vacunadas contra la Hepatitis B, no cuentan con la protección que les podían generar los gorros, cubre ojos, mascarillas, gabacha y botas, entre otros accesorios.

TH conoció que el esquema de vacunación de la Secretaría de Salud solo da cobertura a la vacuna de hepatitis y que las autoridades están elaborando el plan para el manejo de desechos sólidos.

Medicamentos

El hospital presenta debilidades en el control del inventario y dispensación de los medicamentos, una situación provocada por falta supervisión en el almacén y la farmacia. El informe asegura que la encargada de farmacia entrega medicamentos recetados en los pasillos y no en el consultorio como debería de ser. Relata que los anaqueles tampoco son insuficientes para el albergar las medicinas.

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