APJ, cuatro años luchando por la depuración policial

Omar E Rivera2
Biografía de Omar Rivera, coordinador de Incidencia de ASJ
2016-04-12
Omar Rivera, coordinador de APJ, juramentado como miembro de la Comisión de Depuración Policial.
“No podemos fallar”: Omar Rivera
2016-04-12
APJ
  • Crímenes atroces y perpetrados por policías motivaron la conformación de la Alianza.
  • La APJ está conformada por más de 20 organizaciones de sociedad civil.

La Alianza por la Paz y la Justicia (APJ) surgió en 2012 ante la necesidad de una voz propositiva de la ciudadanía ante los problemas de inseguridad que vive la sociedad hondureña.

Luego del asesinato de los jóvenes universitarios Alejandro Vargas Castellanos y Carlos David Pineda Rodríguez, y meses después del crimen del exdirector de Lucha Contra el Narcotráfico, Alfredo Landaverde, se crea en el año 2012 la plataforma de sociedad civil denominada Alianza por la Paz y la Justicia, con el fiel propósito de demandar un efectivo y verdadero proceso de reforma en la Seguridad Pública de Honduras, con una policía preparada y confiable, una Fiscalía eficiente y una Corte Suprema de Justicia objetiva y ágil.

Desde su creación la APJ ha exigido de las autoridades mayor compromiso y voluntad política para revitalizar el proceso de la depuración policial y castigar a los uniformados que se han vinculado en actos criminales y en redes delictivas como narcotráfico y lavado de activos.

Luego de que los diputados del Congreso Nacional aprobaran un decreto de emergencia que fue enviado por el Poder Ejecutivo y sancionado por el presidente Juan Orlando Hernández y mediante el cual se declara de emergencia, seguridad nacional e interés público la depuración de la Policía Nacional de Honduras, es importante recordar el porqué la APJ juega un rol protagónico en este histórico proceso:

  • Esta plataforma ciudadana ha denunciado el “lento e ineficaz” avance en el proceso de depuración policial, pese a la asignación millonaria de recursos financieros y técnicos para depurar la Policía Nacional, lo cual “no concuerda con la participación de policías y militares en hechos delictivos y criminales, denunciados públicamente”.
  • La APJ también ha criticado que la depuración policial no ha tocado las puertas de las cúpulas policiales ni tampoco se ha enfocado a la investigación patrimonial, una herramienta esencial en la identificación de los policías involucrados en el crimen organizado.
  • La APJ ha acompañado y dado aportes importantes a la Policía Nacional, la Secretaria de Seguridad y el Congreso Nacional en la elaboración del paquete de reformas a la Ley Orgánica de la Policía Nacional (PN) y la creación de la Ley de la Carrera Policial.
  • Como parte de la depuración policial, la Alianza ha demandado no solo la expulsión de la policía de los malos oficiales o agentes de la escala básica, sino la investigación rigurosa, juzgamiento expedito y sanción ejemplar a los policías corruptos, así como aplicar acción penal a las autoridades que han permitido estos actos ilícitos.
  • Gracias a la integración de la Comisión Multinacional Independiente de la APJ, se asesora el proceso de evaluación y seguimiento de los esfuerzos de reforma del sistema de seguridad y justicia en Honduras emprendidos en el año 2013, aportando una mirada útil desde las experiencias de distintos países y disciplinas que hacen parte de las políticas de seguridad y justicia, al mismo tiempo que evalúan la situación y el progreso (o falta de progreso) en la reforma del sector justicia y seguridad y particularmente en el proceso de la depuración de la Policía Nacional de Honduras.
  • Se ha puesto especial énfasis en que “este es el momento” para que los delincuentes y corruptos que han ensuciado el uniforme policial reciban su merecido y para sacar las “manzanas podridas” de la Policía Nacional.
  • APJ ha hecho constantes llamados a la población hondureña, para unirse en un haz de voluntades que permitan alcanzar con éxito la depuración y certificación de la Policía Nacional de Honduras.

La presión ejercida por la Alianza por la Paz y la Justicia (APJ) como principal referente de sociedad civil en el tema de justicia y seguridad, marcó el punto de partida para destapar la corrupción en el sistema policial y de justicia.

Ahora más que nunca, la APJ reitera su compromiso de mantenerse vigilante y exigiendo de las autoridades, que se impulse un proceso dinámico de reforma y fortalecimiento de la institucionalidad pública que preste servicios de seguridad en el país.

Acerca de la APJ

La APJ está conformada por más de 20 organizaciones de sociedad civil, entre las que destacan la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), la Federación de Organizaciones No Gubernamentales para el Desarrollo de Honduras (FOPRIDEH), el Grupo Sociedad Civil (GSC), la Coordinadora de Instituciones Privadas Pro las Niñas, Niños, Adolescentes y Jóvenes y sus Derechos (COIPRODEN), la Pastoral Social Cáritas de Honduras, la Confraternidad Evangélica de Honduras (CEH), World Visión Honduras (WVH), la Agencia para el Desarrollo de la Mosquitia MOPAWI, la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Transformemos Honduras (TH), el proyecto Aldea Global, movimiento Jóvenes Contra la Violencia (JCV), Comunidad Cristiana de Liderazgo, Alianza por el Dialogo, la Fundación Alfredo Landaverde, la Asociación de Mujeres Unidas en Memoria de las Victimas, Asociación Nacional de Organismos no Gubernamentales (ASONOG), la organización Predicar y Sanar (PREDISAN), RED VIVA HONDURAS y el Espacio Regional de Occidente EROC.

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